Ciudad de México, 10 de septiembre de 2026.- Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de hablar de salud mental y facilitar el acceso a ayuda profesional.
La jornada fue establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2003. Su objetivo también es reducir el estigma que rodea a los problemas de salud mental y promover que las personas busquen apoyo cuando atraviesan situaciones emocionales difíciles.
El suicidio representa un importante problema de salud pública y nacional. Por ello, especialistas destacan la necesidad de reconocer posibles señales de alerta y acompañar a quienes atraviesan una crisis.
¿Cuáles son algunos factores de riesgo?
La psicóloga Alejandra Pichardo señala que pueden existir diferentes factores relacionados con pensamientos suicidas. Entre ellos se encuentran el estrés, problemas de salud mental, ansiedad y experiencias traumáticas.
También pueden influir situaciones como la pérdida de un ser querido, problemas económicos, conflictos personales o acontecimientos que generen un fuerte impacto emocional.
La especialista explica que, ante un sufrimiento psicológico intenso, algunas personas pueden llegar a considerar la muerte como una forma de escapar de aquello que les provoca dolor.
Hay señales que requieren atención
Hablar sobre la muerte no significa necesariamente que una persona tenga pensamientos suicidas. Sin embargo, existen señales que pueden requerir atención.
Una de ellas ocurre cuando alguien comienza a hablar de la muerte y, además, expresa de manera concreta cómo pretende hacerse daño. La presencia de planes específicos puede representar una señal de alarma.
También pueden presentarse aislamiento, cambios importantes en el comportamiento, autodesprecio, baja autoestima o la sensación de ser una carga para otras personas.
La especialista señala que algunas personas pueden mostrarse muy reservadas con sus emociones, mientras que otras pueden hablar constantemente sobre lo que sienten. Por ello, es importante observar cambios en su comportamiento.
Escuchar también puede ayudar
Ante una persona que atraviesa una situación emocional complicada, los especialistas recomiendan mostrar interés y escuchar con empatía.
Frases como “échale ganas” o “todo va a estar bien” pueden no ser suficientes. En cambio, expresar disponibilidad para escuchar y acompañar puede ayudar a que la persona se sienta respaldada.
El sufrimiento emocional no depende únicamente de la fuerza de voluntad. Por esta razón, buscar atención de un profesional de la salud mental es fundamental.
Psicólogos y psiquiatras pueden evaluar la situación y establecer el apoyo adecuado. También es importante no dejar sola a una persona que se encuentre en una situación de riesgo inmediato y buscar ayuda de emergencia.
La prevención del suicidio requiere hablar del tema
La prevención del suicidio también implica atender problemas de salud mental y factores asociados, como la depresión y el consumo problemático de alcohol u otras sustancias.
Mantener rutinas de sueño y alimentación, realizar actividad física y conservar vínculos sociales pueden contribuir al bienestar emocional. Sin embargo, estas medidas no sustituyen la atención especializada cuando existe riesgo.
Hablar sobre el suicidio de manera responsable permite identificar señales, reducir estigmas y facilitar que más personas soliciten ayuda.
En este Día Mundial para la Prevención del Suicidio, especialistas llaman a prestar atención a quienes atraviesan momentos difíciles y recordar que pedir ayuda profesional es una opción válida y necesaria.