Ciudad de México, 9 de septiembre de 2026.- El gobierno de Donald Trump abrió la puerta a modificar la protección del lobo mexicano en Estados Unidos, una subespecie cuya población silvestre ronda apenas los 317 ejemplares.

La medida forma parte de una orden ejecutiva firmada el pasado 4 de septiembre. El documento da un plazo de 90 días al secretario del Interior, Doug Burgum, para determinar si el lobo gris y el lobo mexicano cumplen con los criterios para ser retirados de la lista de especies protegidas o reclasificados.

La decisión ha provocado preocupación entre organizaciones conservacionistas nacional, debido al riesgo que una reducción de las medidas de protección podría representar para la recuperación de la especie.

Trump pregunta si ya pueden disparar a los lobos

Durante un acto con ganaderos en el Despacho Oval, Trump incluso preguntó si los lobos ya podían ser cazados tras la firma de la orden.

La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, aclaró que todavía era necesario que Burgum realizara la revisión correspondiente antes de tomar una decisión.

Por ahora, el lobo mexicano no ha perdido automáticamente su protección. La orden establece primero un proceso de evaluación que deberá concluir en un plazo de 90 días.

Trump pone en revisión protección del lobo mexicano, una especie casi extinta

El lobo mexicano enfrenta una situación crítica

El lobo gris mexicano (Canis lupus baileyi) es la subespecie de lobo más amenazada en Norteamérica.

De acuerdo con el Equipo Interinstitucional de Campo para el Lobo Mexicano, la población registrada al cierre de 2025 era de aproximadamente 317 ejemplares.

Su recuperación ha dependido de programas de reproducción, conservación y reintroducción desarrollados de manera conjunta entre México y Estados Unidos.

En contraste, el lobo gris cuenta con una población estimada de alrededor de 7 mil 600 ejemplares en Estados Unidos continentales.

Sheinbaum pide coordinación entre México y EU

La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la revisión impulsada por el gobierno estadounidense y señaló que México y Estados Unidos deben mantener la coordinación para proteger al lobo mexicano.

La mandataria recordó que la recuperación de esta especie ha requerido esfuerzos de conservación de ambos países.

La postura mexicana ocurre mientras Washington analiza cambios a las reglas relacionadas con los lobos y las pérdidas de ganado atribuidas a estos animales.

Ganaderos buscan mayor flexibilidad

La Casa Blanca sostiene que la medida pretende respaldar a los rancheros estadounidenses ante las pérdidas de ganado que atribuye a la depredación de lobos.

La orden también plantea revisar los mecanismos de compensación para productores y las reglas relacionadas con la eliminación de ejemplares cuando representen una amenaza para el ganado o la seguridad humana.

Sin embargo, organizaciones conservacionistas consideran que retirar o reducir las protecciones podría poner en riesgo los avances logrados durante décadas para evitar la desaparición del lobo mexicano.

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